SONY DSC

Rutas de las Cañadas de Puerto Real – Ruta 4

Distancia de la ruta: 21 kilómetros.

A pie, entre cinco y seis horas. En bicicleta, entre dos y tres horas.

En este recorrido visitaremos dos de las principales Cañadas que atraviesan el término de Puerto Real de oeste a este, lo que nos permite apreciar la variación de vegetación y paisaje, a la vez que nos alejamos de la costa y nos internamos en terrenos más antiguos.

Saliendo la plaza del Meadero de la Reina, con la Autovía A4 a nuestras espaldas hacia a la derecha, tomaremos la Cañada Real del Camino de Medina por la Pasada de Cádiz en dirección Este.

Dejamos pronto atrás las parcelas de El Meadero y tras pasar ante las instalaciones deportivas de El Rosal, nos internamos en una zona de pinar casi continuo. Al llegar a un amplio claro tendremos a la izquierda el Pinar de los Ojuelos, de gran riqueza florística, aunque desde la cañada veremos sobre todo los eucaliptos que lo bordean por el sur. Antes de llegar a la carretera del Marquesado, dejamos a nuestra derecha el Pozo del Gobierno.

Cruzando la carretera y con la Venta Morales a la izquierda, a través de los claros que deja el arbolado, veremos a unos 200 o 300 metros a nuestra derecha el arroyo Zurraque, o mejor dicho, la vegetación que lo enmarca. Este bosque de ribera, que al principio está constituido por tarajes y aguas arriba por álamos blancos y olmos, nos acompañara un buen trecho, la primera parte paralelo a la cañada hasta que, un par de kilómetros más adelante, esta converge con el arroyo.

El pinar desaparece cuando el camino se inclina hacia abajo para cruzar el Zurraque, y los aladiernos y lentiscos del sotobosque dan paso a un apretado matorral de porte bajo, en el que podemos distinguir el matagallo acompañando a varias especies de jaras y plantas aromáticas.

Tras una ligera subida y posterior bajada encontraremos el arroyo de la Salineta, afluente del Zurraque. Nuestra ruta se interna en terrenos de gran variedad geológica: en un corto espacio se halla materiales de diversos periodos. Luego de cruzar el arroyo, una nueva subida nos lleva al cruce con la Cañada Real del Higuerón, y  tres caminos se abren ante nosotros.

El de la derecha baja, apartándonos de nuestra ruta, a una antigua cantera donde los materiales del Triásico, el periodo geológico más antiguo de los representados en Puerto Real, nos ofrecen un magnifico espectáculo de color. En el rojizo de las arcillas abigarradas se ve el brillo de abundantes cristales de yeso de diversos colores, mientras que unos extracto de margas, que allí afloran casi verticales, nos dan idea de la fuerza tectónicas que plegaron estos terrenos. En verano, la evaporación da lugar a que las sales disueltas en el agua del arroyo de la Salinera cristalicen en una capa blanca que tapiza los lugares más bajos.

Si tomáramos el camino del medio seguiríamos el trazado de la Cañada Real del Camino de Medina por la Pasada de Cádiz, que pasa por la cantera anteriormente citada y sale del término  para conectar con otras vías pecuarias de Medina  y Chiclana.

Pero la ruta que proponemos va por el camino de la izquierda, aparentemente hacia el portillo metálico de una finca, pero al llegar a su altura nuestro camino continua, dejando dicho portillo a la derecha.

Esta es la Cañada Real del Higuerón en cuyo trazado es notorio el contaste entre el paisaje plano de la  izquierda y el ondulado de nuestra derecha. A la izquierda tenemos los Llanos de Guerra sobre materiales recientes del cuaternario, y al fondo el Pinar de laguna seca, en terrenos de Plioceno sobre todo. A la derecha lomas de color claro.

Unos tres kilómetros más adelante por esta vía pecuaria avistaremos el Cortijo de Guerra. Ante el primero de los edificios nuestro camino se ve interrumpido por un carril que lo cruza perpendicularmente. Tomando a mano derecha, pasaremos ante el que parece ser uno de los edificios principales del cortijo y, por la belleza de su portada, quizás el de mas solera.

Doblando a la izquierda en el segundo cruce y con este edificio siempre a la izquierda, atravesamos el caserío, para enlazar con la pista de acceso al cortijo hasta la carretera de Medina. A unos 5oo metros un camino parte a nuestra izquierda, junto a un poste del tendido eléctrico: es la Cañada Real del Camino de Medina por Venta Catalana.

Según avanzamos por ella en dirección Oeste su anchura ira en aumento gradualmente, mientras el pinar se va haciendo más cerrado. Atravesamos los llanos de Guerra y un par de kilómetros mas  adelante aparecerá  a nuestra derecha la casa de la Catalana. A partir de aquí encontraremos varias casas más hasta cruzar el Cordel Primero de Servidumbre. Tras dejar una ultima casa a la derecha, llegaremos a una amplia zona de pinar que atravesaremos siempre de frente. Esta zona coincide con lo que fue El Descansadero del Martillo de Tejarejo. También a la derecha aparece aquí la Cañada Real de Arcos a San Fernando, que coincide desde aquí con la del camino de Medina por Venta Catalana, hasta separarse de nuestra ruta por la izquierda unos 300 metros más adelante.

Seguiremos hacia el Oeste por un bonito pinar durante un par de kilómetros, la mayor parte de ellos con la viña de Flamenco a nuestra izquierda, hasta llegar a cruce con la Cañada Real del Camino Ancho. Siguiendo el Carril de la derecha llegaríamos a la carretera de Medina, pero el recorrido propuesto nos llega a la izquierda, hasta llegar en un kilómetro a la Chacona. En este tramo nuestro camino coincide con el Corredor Verde de las Dos bahías.

Poco antes de llegar a la Chacona nuestro camino se abre en dos. Si seguimos de frente llegamos a una carretera de poco transito que, unos 500 metros a la derecha, se interrumpe y nos deja de nuevo en un camino bajo las copas de los pinos y rodeados de pinos negros y jerguenes, entre otros arbustos.

Si queremos evitar el asfalto podemos elegir el camino de la derecha que, luego de pasar tras el local social de la Asociación de vecinos, transcurre paralelo a la carretera antes citada hasta el final de esta. Al abandonar la Chacona veremos al frente el paisaje de la Bahía.

A partir de aquí el camino es de bajada hasta llegar a la carretera de Malasnoches, tras dejar a la izquierda un Club Hípico. Cruzando esta carretera una pista de albero nos lleva a la plaza del Meadero y, tomando en ella a la izquierda, de regreso al inicio de nuestra ruta.